Francia lanza un nuevo plan de ajuste ante el deterioro de su crecimiento

Fecha:07/11/11
Fuente: EFE

París, 7 nov (EFE).- El primer ministro francés, François Fillon, consideró hoy la formación de un Gobierno de cohesión nacional en Grecia una “excelente solución”, y felicitó a los políticos griegos por la adopción de esa medida.

Durante la presentación a la prensa de un nuevo plan de ahorro en Francia, Fillon destacó que el resto de socios europeos no podían permanecer “a la espera durante semanas y semanas, o incluso meses, para llevar a cabo el plan de apoyo a Grecia”.

“Hacía falta que Grecia aclarara rápido su postura, lo ha hecho, y quiero felicitar a los responsables políticos griegos”, añadió en esa comparecencia, donde precisó que la formación de dicho Ejecutivo “es una excelente solución en el contexto actual”, y expresó la disposición de Francia de ayudar al país en ese sentido.

El primer ministro griego, Yorgos Papandréu, se vio obligado ayer a dimitir para facilitar la formación inmediata de un gobierno de coalición que pueda adoptar con un amplio apoyo parlamentario el último rescate externo y las dolorosas medidas de austeridad que implica.

El Ejecutivo heleno saliente indicó hoy que Grecia celebrará elecciones adelantadas el próximo 19 de febrero, una vez que dicho Gobierno de cohesión haya aprobado el paquete de ayudas internacionales y puesto en marcha las últimas medidas de austeridad.

“Le corresponde a Grecia encontrar ella misma las soluciones y los resortes para la situación que atraviesa”, concluyó el jefe del Ejecutivo galo, que para su propio país anunció un plan de ahorro de 100.000 millones de euros con el objetivo de lograr el equilibrio financiero en 2016.

Francia lanza un nuevo plan de ajuste ante el deterioro de su crecimiento

París, 7 nov (EFE).- Francia adoptó hoy un nuevo plan de ajuste presupuestario destinado a mantener el objetivo de reducción de su déficit público ante la bajada de las previsiones de crecimiento económico, con lo que pretende ahorrar 100.000 millones de euros en los próximos cinco años.

El primer ministro, François Fillon, fue el encargado de anunciar el nuevo paquete de medidas, que combina los recortes de gastos y ayudas sociales con el aumento de determinados impuestos, con el objetivo de lograr el equilibrio de las cuentas en 2016.

Esta combinación es, según el jefe del Gobierno, la única fórmula para que el ajuste no afecte en exceso al estímulo de la economía y no perjudique más al crecimiento económico.

El proyecto es más ambicioso que el anunciado el pasado 24 de agosto, cuando se adoptaron medidas para ahorrar 11.000 millones de euros.

Pero entonces el Ejecutivo contaba con que su economía crecería un 1,75 %, una previsión que la ralentización económica ha obligado a revisar a la baja y situarla en el 1 %, lo que dicta la necesidad de adoptar ajustes suplementarios.

Fillon justificó las medidas en el riesgo de una quiebra y en la amenaza de que el incremento desmesurado de la deuda lleve a las agencias de notación a retirar a Francia la calificación de triple A que ahora le permite estar en el vagón delantero de la comunidad internacional.

Moody’s ya amenazó con retirar la máxima calificación al país, que a finales de septiembre pasado debía el 86,2 % de su Producto Interior Bruto.

La “quiebra no es algo abstracto”, alertó Fillon, quien pidió “sacrificios” a los ciudadanos y las empresas, al tiempo que se comprometió a apretar el cinturón de las finanzas públicas.

La segunda economía de la zona euro, después de Alemania, quiere así alejarse de la incertidumbre que pesa sobre la deuda soberana de otros socios de la divisa europea.

El plan de ahorro se basa, a partes iguales, en restricciones presupuestarias y en el aumento de los ingresos, según Fillon.

En el primer caso, el jefe del Ejecutivo anunció para 2012 el primer presupuesto francés a la baja desde 1945, con un descenso del gasto de 1.500 millones de euros.

El ahorro conducirá al recorte de algunas ayudas sociales, como las destinadas a la compra de vivienda, así como a la limitación de subvenciones y ayudas sociales.

Pero la medida estrella es el adelanto de la entrada en vigor del retraso de la edad de jubilación, una de las medidas más protestadas del Gobierno cuando fue adoptada en el pasado otoño y que ahora será acelerada.

El Gobierno había previsto ir retrasando de forma progresiva la edad mínima de jubilación, para situarla en 62 años en 2018, frente a los 60 actuales.

Ahora, lo adelanta un año, lo que obligará a los nacidos entre 1952 y 1956 a trabajar algún mes más antes de cobrar la pensión, una medida con la que el Ejecutivo pretende ahorrar 4.400 millones de euros en cinco años.

También se subirá el tipo reducido del impuesto sobre el valor añadido, que pasará del 5,5 % actual al 7 %, un incremento que no afectará a los productos alimentarios ni a la energía. Fillon recordó que con esta medida Francia equipara este impuesto al que paga Alemania.

Para evitar que el gasto del ajuste recaiga esencialmente en los particulares, el primer ministro aseguró que el impuesto de sociedades se subirá de forma provisional durante dos años para las empresas que facturen más de 250 millones de euros.

Fillon señaló que, en tiempos de rigor, el Gobierno y la clase política deben “dar ejemplo”, por lo que anunció la congelación del salario de los ministros y del presidente, así como la reducción en el 5 % de las subvenciones a los partidos políticos.

Un ajuste que pidió que se adopte también en las administraciones locales y en la dirección de las grandes empresas.

El plan fue mal recibido por los sindicatos y por la oposición socialista, que consideró por boca de su portavoz, Benôit Hamon, que con este plan de ahorro el Gobierno está “dilapidando el modelo social francés” al imponer el grueso del ahorro a los gastos sociales.

El primer ministro francés asegura que “la quiebra de un país es posible”

París, 7 nov (EFE).- El primer ministro francés, François Fillon, insistió en la idea de que “la quiebra de un país es posible”, razón por la que hoy anunció el segundo plan de ajuste en tres meses.

“Nuestro deber es proteger a los franceses de las dificultades muy graves” que afrontan muchos países europeos que no tomaron a tiempo las decisiones necesarias ni hicieron las reformas precisas y que hoy “deben imponer a la población sacrificios” muy duros, dijo Fillon en el canal privado de televisión TF1.

Estimó, sin embargo, que dichos sacrificios “no tienen nada que ver” con las medidas del nuevo plan de ajuste presupuestario francés, con el que se aspira a ahorrar 100.000 millones de euros en cinco años, manteniendo el objetivo de reducción del déficit público, ante la bajada de las previsiones de crecimiento económico.

“Si las medidas fuesen demasiado brutales, el crecimiento podría romperse”, pero hoy “no tenemos derecho al inmovilismo”, opinó.

Preguntado por la medida de gran carga simbólica de congelar el sueldo del presidente y de los ministros, algo que deseó se apliquen los parlamentarios y los grandes patronos del sector privado, Fillon subrayó que será así hasta que las cuentas del país lleguen al equilibrio.

Ello se produzco por última vez en 1975 y se espera volver a conseguirlo en 2016.

“Si en Francia estuviésemos como en Grecia o como en Portugal o como en España, en una situación en la que los salarios disminuyen y las jubilaciones disminuyen”, en lugar de congelar sus salarios se los habrían bajado, afirmó.

Agregó que “todo el mundo debe participar en el esfuerzo” que permita mantener el crecimiento, iniciado en agosto, y también en los presupuestos para 2011 y 2012.

Respecto a las críticas de la oposición al recorte de las ayudas para la compra de vivienda y la limitación de subvenciones y ayudas sociales, Fillon aseguró que el plan “protege cuidadosamente” a las capas más desfavorecidas de la sociedad, los mínimos de asistencia social, las jubilaciones, los productos de primera necesidad y la energía.

Acusó a la oposición socialista de “irresponsabilidad” por proponer mantener la edad de jubilación en 60 años, contratar funcionarios en estos momentos o abandonar la energía nuclear.

Según Fillón, el nuevo plan de ahorro reposa a partes iguales en restricciones presupuestarias y en el aumento de los ingresos, y 2012 será el año del “primer presupuesto francés a la baja desde 1945”, con un descenso del gasto de 1.500 millones de euros.

La medida estrella del nuevo plan es el adelanto en un año de la polémica y criticada entrada en vigor del retraso de la edad de jubilación hasta situarla en 62 años en 2018, frente a los 60 actuales.

De otro lado aumentará el tipo reducido del Impuesto sobre el Valor Añadido del 5,5 % actual al 7 %, salvo en productos alimenticios y energéticos, y subirá la tasa de sociedades durante dos años un 5 % para las empresas que facturen más de 250 millones de euros.

Si en su primer plan de ajuste, el pasado 24 de agosto, París adoptó medidas para ahorrar 11.000 millones con una estimación de crecimiento del 1,75 %, Fillon justificó este segundo programa en la previsión de ralentización, que sitúa ahora el crecimiento en el 1 por ciento.

En septiembre pasado, Moody’s amenazó con retirar la máxima calificación a Francia, cuando debía el 86,2 % de su Producto Interior Bruto (PIB).

El primer ministro explicó, no obstante, que su máxima inquietud no son las agencias de calificación, que amenazan con hacer perder a Francia la nota de triple A, sino el volumen de préstamos hechos en los últimos 30 años.

Artículo: Francia, ¿nuevo riesgo para la eurozona?
Fecha:18/10/11

La advertencia de Moody’s sobre la nota de la deuda francesa pone en vilo el final de la crisis; una rebaja de su calificación “AAA” en los próximos meses dejará sin fuerza a la unión monetaria.

París (Reuters) — La advertencia de Moody’s de revisar la calificación crediticia “AAA” de Francia arrojó nuevas dudas el martes sobre las esperanzas de Europa de ponerle punto final a su crisis de deuda, cinco días antes de una crucial cumbre de la Unión Europea.

La agencia calificadora estadounidense dijo el lunes pasado que podría poner en panorama negativo la calificación francesa en los próximos tres meses, si los costos de rescatar a los bancos y otros miembros de la zona euro ponen bajo demasiada presión su presupuesto.

La advertencia, que elevó las primas de riesgo de los bonos gubernamentales de Francia a un máximo desde la creación del euro, se produjo en momentos en que los líderes de la Unión Europea preparan medidas para proteger al sistema financiero de la región de un potencial cese de pagos en Grecia.

Ese plan incluye un nuevo rescate que reduce la deuda griega, fortalece el capital de los bancos con exposición a países de la zona euro en dificultades y apalanca el fondo de rescate del bloque para evitar que el contagio en los mercados afecte a economías más grandes.

El Gobierno alemán echó agua fría el lunes pasado sobre las esperanzas del mercado de que emerja una solución milagrosa de la cumbre de Bruselas el domingo, y dijo que nadie debería esperar una “solución definitiva”.

El ministro de Finanzas, Francois Baroin, insistió en que la calificación “AAA” de Francia no estaba en riesgo, pero reconoció que el crecimiento del 1.75% sobre el que se basó el Gobierno para su presupuesto 2012 era demasiado optimista y tendría que ser revisado a la baja.

La calificación crediticia de Francia “no está en peligro porque (…) incluso estaremos adelantados en el calendario para aprobar las medidas de reducción de déficit”, dijo Baroin en el canal televisivo France 2.

Consultado respecto a si las previsiones de crecimiento del próximo año tendrán que ser reducidas a la luz de las débiles perspectivas económicas, agregó: “Es probablemente muy alto comparado con el desarrollo de la situación económica. No lo adaptaremos hoy. Lo adaptaremos, eso está claro”, aseveró.

La calificación crediticia “AAA” de Francia no puede darse por sentada en la actual crisis, que amenaza el futuro de Europa y de la moneda común de la zona euro, dijo el martes el primer ministro, Francois Fillon.

“Pese a su alto déficit y niveles de deuda, Francia es una de las 10 naciones desarrolladas más creíble para los inversores”, aseguró Fillon en una conferencia en París.

“Ese es un activo tremendamente precioso que de ninguna manera debemos poner en peligro y es un activo (…) que no es inviolable”, agregó.

Francia y Alemania, las dos economías más fuertes entre los 17 miembros de la zona euro, forman la espina dorsal del fondo de rescate de 440,000 millones de euros, el EFSF, y están delineando una estrategia de combate de la crisis para la cumbre del domingo.

Sin la calificación triple A de Francia, todo el conjunto de medidas de rescate para los Estados periféricos de la zona euro comenzará a desmoronarse, y pondrá más peso sobre Alemania, donde existe un fuerte rechazo público a los rescates.

Moody’s dijo que el progreso de París en las cruciales reformas económicas y fiscales, además de potenciales desarrollos adversos en los mercados financieros y la economía, serían tomados en cuenta en la revisión.

El anuncio del lunes pasado solo es una medida preliminar, pero un panorama negativo sería un indicio de que Moody’s podría rebajar su calificación para Francia en el próximo par de años. La agencia puso la nota “Aaa” de Estados Unidos (1) en panorama negativo durante agosto.

Las otras dos grandes agencias crediticias, Standard & Poor’s y Fitch, confirmaron la calificación triple “A” de París en agosto, cuando los bancos franceses se vieron bajo una fuerte presión del mercado por su exposición a las deudas soberanas más débiles de la zona euro.

El diferencia francés en récord

En las primeras reacciones del mercado este martes, el diferencial de los bonos franceses a 10 años sobre la referencial deuda alemana trepó a un máximo de 16 años de 101 puntos básicos.

Los futuros de los bonos alemanes, considerados activos de refugio, subieron al desvanecerse las esperanzas de una rápida solución a la crisis de deuda de la zona euro después de la advertencia de Moody’s.

Mientras, Grecia enfrenta esta semana una votación de un nuevo plan de austeridad que le permita evitar la tan temida cesación de pagos.

El primer ministro George Papandreou, que enfrenta la presión de los acreedores externos para lanzar medidas incluso más duras, ha llamado a la unidad, diciendo que el plan de ajuste, que sería votado por el Parlamento el miércoles o jueves, debe ser aprobado para que Grecia salga de la crisis.

“El país está en un momento crucial y tenemos que estar unidos. En esta batalla, los necesitamos a todos”, dijo el primer ministro en una reunión de gabinete celebrada en la noche del lunes. “Todo el mundo debe asumir sus responsabilidades”, afirmó.

Fecha:14/11/11

París – El presidente conservador de Francia, Nicolas Sarkozy, deberá hacer malabarismos para revertir su baja popularidad, que ronda el 36% en las encuestas, a seis meses de las elecciones generales, para las que el candidato socialista, François Hollande, acude como favorito. “En esta crisis mundial, hay que encontrar la fuerza, la energía, el valor para que Francia siga siendo una de las grandes naciones del mundo y una de las primeras de Europa”, afirmó recientemente el mandatario galo, en lo que se presume será la tónica de su campaña para la reelección. El pueblo francés deberá soportar nuevas medidas de ahorro para 2012, con el “presupuesto más austero desde la II Guerra Mundial” según el primer ministro, François Fillon, y temor de estancamiento económico. (Especial-AFP)

Fecha:14/11/11
Artículo: JPMorgan y Citigroup aumentan su participación crediticia en Europa conforme declina actividad francesa

Bancos de Estados Unidos que encabezan JPMorgan Chase Co. y Citigroup Inc. aumentan su cuota de suscripción de préstamos en Europa al nivel más alto desde 2007 conforme declina el dominio de las entidades crediticias francesas y se expande la crisis de la deuda de la región.

Los bancos de Wall Street tuvieron el 10% de los US$860.000 millones de préstamos acordados este año, más que el 8% de 2010.

BNP Paribas SA, Crédit Agricole SA y Société Générale SA tienen el 15% del mercado, la menor cuota desde 2006 y menos que el 16,5% de hace un año, según datos que recopiló Bloomberg. BNP Paribas y Crédit Agricole siguen siendo las dos mayores entidades crediticias. Société Générale volvió a su sexto puesto de 2009.

“La tendencia de los bancos estadounidenses de absorber participación en el mercado en detrimento de los bancos francés ya ha comenzado y es probable que continúe, dado que las entidades de Estados Unidos se encuentran en mejor situación una vez que abordaron los problemas de 2007 y 2008, mientras que los bancos franceses enfrentan la necesidad de adaptarse”, dijo Elisabeth Grandin, una directora del grupo de servicios financieros europeos de Standard Poor’s en París.

Danone contrató a Citigroup y JPMorgan para que contribuyeran a coordinar la línea de crédito de 2.000 millones de euros (US$2.720 millones) de la mayor firma productora de yogurt en julio, según datos de Bloomberg. BNP Paribas, Crédit Agricole y Société Générale se encontraron entre los líderes del último préstamo de Danone en diciembre de 2007.

Las entidades crediticias francesas retroceden conforme aumenta el costo de financiar en dólares para los bancos europeos. El costo de los bancos para la conversión a dólares de pagos en euros, medido según el cambio en tres meses, cayó a 113,4 puntos básicos menos que la tasa interbancaria ofrecida en euros, mientras que era de 27,6 a fines de junio.

Retirada Francesa

“Si la dificultad de obtener financiamiento en dólares los obliga a retirarse de algunos acuerdos, es evidente que se abrirán oportunidades para que otros participen”, dijo Ashu Khullar, jefe de estructuración de préstamos para Europa, Medio Oriente y África de Citigroup en Londres. “Los bancos europeos se han mostrado muy activos en el financiamiento preliminar de exportaciones, materias primas y comercio, que tiende a ser en su mayor parte en dólares”.

“Es improbable que los bancos que se ven menos afectados por problemas de financiamiento en dólares y reducciones de balance empiecen a adoptar una política de precios muy enérgica porque todos tienen limitaciones de capital”, dijo Jon Abando, director ejecutivo de mercados de capital y crédito para Europa, Medio Oriente y África de JPMorgan en Londres. “Si algunos bancos quedan excluidos de acuerdos por cuestiones de precios, entonces los tomadores de crédito cuentan con una reducida cantidad de bancos que pueden participar en una transacción”.

Las entidades crediticias estadounidenses se acercan a los dos mayores bancos de Francia luego de que su cuota de participación en el mercado declinara a 5,8% tras el derrumbe de Lehman Brothers Holdings Inc. en 2008.

En 2000, las firmas estadounidenses tenían el 28% del mercado, según datos de Bloomberg. La mayor regulación y la crisis de deuda soberana llevarán a las dos entidades crediticias más grandes de Francia a reducir por lo menos 300.000 millones de euros de su balance para 2013.

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Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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