México: El PRI prepara su regreso al poder

Fecha: 09/10/11
Autor: Manuel M. Cascante

Ciudad de México- Aunque todavía faltan nueve meses para la celebración de comicios legislativos y presidenciales, México vive inmerso en una precampaña electoral que, de hacer caso a las encuestas, conducirá al Partido Revolucionario Institucional (PRI)(sitio oficial) de vuelta a la residencia oficial de Los Pinos.

De ser así, el PRI recuperaría el poder que ejerció de manera continuada y autoritaria desde 1929 hasta 2000, cuando tuvo que ceder la banda presidencial a Vicente Fox, del conservador Partido Acción Nacional (PAN)(sitio oficial), que fue sucedido en 2006 por Felipe Calderón, de la misma agrupación política.

El PRI ya es la primera fuerza en la Cámara de Diputados, con 240 de los 500 escaños, y gobierna en 19 de los 32 estados de la república. A falta de definir candidato, todas las fichas las tiene el ex gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto, “mimado” por las encuestas con hasta 30 puntos de ventaja sobre sus adversarios. Pese a que los sondeos lo muestran al frente de las preferencias del electorado desde que asumiera en 2005 el gobierno mexiquense, no fue hasta esta misma semana, una vez abandonado el cargo, que Peña Nieto se “destapó” como candidato.

Aunque el joven político ofrece una imagen estudiadamente moderna, a la que ha contribuido el apoyo indisimulado de poderosos grupos mediáticos, sus oponentes lo señalan como epígono de las viejas malas artes caudillistas.

Los adversarios tildan a Peña del delfín político de su antecesor en el cargo, Arturo Montiel, un miembro de la vieja guardia del partido, y señalan a sus parlamentarios aliados como responsables de abortar una reforma política que contaba, incluso, con el apoyo de parte de los legisladores del PRI.

Entre estos últimos se destaca Manlio Fabio Beltrones, ex presidente del Senado y priísta de “hueso colorado” (de pura cepa), que no oculta sus aspiraciones de representar al tricolor el próximo 1° de julio. Pese a su larga carrera en la administración pública desde 1982, también se muestra como reformista: “Gobernar México en el siglo XXI con reglas del siglo XX sería el peor error que se podría cometer”.

Ayer, el consejo político del PRI votó por unanimidad la modalidad de primaria abierta para elegir al candidato, en fecha a definir.

Precandidatos

Enfrente, las cosas no parecen estar tan claras. El PAN se muestra dividido en la búsqueda de un aspirante, con tres precandidatos en disputa.

Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda, es el favorito de Calderón, aunque los analistas le atribuyen tantas cualidades técnicas como un bajo y gris perfil político. Santiago Creel fue el favorito de Fox, pero hoy no parece contar con suficientes apoyos entre sus correligionarios.

La mejor posicionada es Josefina Vázquez Mota, la única que puede ofrecer alguna novedad -su condición de mujer- en un partido que no ha sabido convertir la alternancia en transición y que sufre el desgaste de 12 años en el poder y de una guerra contra el narcotráfico que se ha cobrado 45.000 vidas en cinco años. Tampoco el PAN ha decidido si el proceso de primarias estará reservado a su militancia o se abrirá al resto de la sociedad.

En el otro extremo ideológico, el de la izquierda del Partido de la Revolución Democrática (PRD), las disputas internas son aún más enconadas. Por un lado, está el sector más radical, encabezado por el populista Andrés Manuel López Obrador, que aún no ha reconocido su derrota ante Calderón en 2006 por apenas un 0,5 por ciento de votos. Por el otro, se halla el actual jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, un socialdemócrata que podría aglutinar el voto de clase media.

El PDR está inmerso en una guerra fratricida entre los moderados “Chuchos” (pues varios de sus dirigentes se llaman Jesús), que ahora controlan el partido, y movimientos extremos (indigenistas y sindicales) que se arraciman en torno a López Obrador (conocido como AMLO).

Supuestamente, el PRD definirá a su candidato en noviembre mediante una encuesta popular, pero pocos dudan de que López Obrador se postulará sí o sí: o bien por el PRD o bien al frente de Convergencia y Partido del Trabajo, dos pequeños partidos que se lo disputan.

Así las cosas, si Calderón le ganó la presidencia a López Obrador (también, durante años, en lo alto de las encuestas) con el eslogan “AMLO es un peligro para México” (y con el apoyo del sindicato magisterial, el mayor de América latina, que ahora estaría del lado de Peña Nieto), el lema por repetir en los próximos comicios será seguramente “El regreso del PRI es un peligro para México”.

A estas alturas, sólo una alianza entre el PAN y el PRD podría poner palos en las ruedas de la maquinaria priísta, bien engrasada en cada rincón del país. Una alianza contra natura que, aunque se antoja difícil, ya se ha producido, y con buenos resultados para ambos, en las elecciones estatales de Puebla y Oaxaca, donde una coalición de izquierda y derecha conseguía este mismo año arrebatarle el poder al PRI por primera vez en la historia. Sabido es que la política hace extraños compañeros de cama.

Los Precandidatos

Enrique Peña Nieto
Ex gobernador del Estado de México
Edad: 45 años
Según las encuestas, el joven político del PRI aventaja a sus adversarios por hasta 30 puntos y es el favorito a ganar los comicios. Sus oponentes lo señalan como símbolo de las “malas artes” políticas.

Manlio Fabio Beltrones
Ex presidente del Senado
Edad: 59 años
Considerado un priísta a ultranza, este experimentado político se muestra como un reformista de su partido, dispuesto a evitar las viejas prácticas políticas

Fecha:12/10/11
Artículo: ¿La hora de los gobiernos de coalición?
Autor:Andrés Oppenheimer

Un grupo de 46 políticos y académicos mexicanos, procedentes de todo el espectro ideológico, conmocionaron la política nacional esta semana con una audaz propuesta para acabar con la parálisis política del país: obligar a quien resulte electo en el 2012 a formar un gobierno de coalición. La propuesta, que ocupó grandes titulares en las primeras planas de los principales periódicos, fue firmada por varios aspirantes presidenciales de los tres partidos más importantes, incluyendo al jefe de gobierno capitalino Marcelo Ebrard, del centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), el senador Manlio Fabio Beltrones, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Santiago Creel, del centro-derechista Partido de Acción Nacional (PAN), así como por el escritor Carlos Fuentes y varios académicos prominentes.

Aunque otros políticos expresaron reservas sobre la propuesta, hay gran consenso en que México debe hacer algo para cambiar su disfuncional sistema de tres partidos fuertes, en el que dos partidos opositores sistemáticamente bloquean las propuestas legislativas del partido gobernante.

De manera muy semejante a lo que está ocurriendo actualmente en Washington, la falta de un gobierno capaz de hacer aprobar leyes ha tenido un enorme impacto negativo en México en la última década, haciendo prácticamente imposible que los presidentes recientes pudieran lograr hacer muy necesarias reformas energéticas, laborales y fiscales. Como resultado, la economía mexicana ha venido creciendo a un ritmo mucho más lento que la de otros países latinoamericanos, incluso antes de sufrir el impacto de la crisis económica estadounidense del 2008.

“Es una buena idea”, me señaló Robert Pastor, un experto en México de American University y autor del nuevo libro “La Idea de Norte-America”, refiriéndose a la propuesta del gobierno de coalición. “Refleja el deseo de todos los partidos de pasar a un modelo más eficiente”.

Según la nueva propuesta, el congreso mexicano aprobaría una enmienda constitucional alentando a los futuros presidentes a formar gobiernos de coalición. También se crearía el cargo de “jefe de gabinete”, cuyos nominados deberían ser ratificados por el Senado, y servirían de eslabones entre el jefe de estado y el congreso.

En una entrevista telefónica, el senador Beltrones, del PRI, me dijo que la enmienda constitucional sería de cumplimiento optativo para los futuros presidentes, pero los alentaría a formar gobiernos de coalición. Aunque se han dado casos aislados de presidentes mexicanos que han invitado a políticos de oposición a sus gabinetes, dichos nombramientos muchas veces eran vistos como “acuerdos oscuros” que traicionaban lealtades políticas y la voluntad de los votantes, señaló.

“Poner esto en la constitución sería re-educar a quienes vivimos en el sistema presidencialista y movernos a una cultura de la negociación”, me señaló Beltrones.

El ex gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el PRI, el actual favorito en las encuestas para ganar las elecciones del 2012, no ha firmado la propuesta de un gobierno de coalición. Los partidarios de Peña Nieto prefieren una ley de “sobre-representación” parlamentaria que daría al partido ganador de las elecciones presidenciales una mayoría automática en el Congreso.

El Ministro de Gobierno del presidente Felipe Calderón, Francisco Blake Mora, a su vez, ha señalado que prefiere otros mecanismos para llegar a un gobierno funcional, como adoptar el sistema de la segunda vuelta para elecciones presidenciales, cosa de que el ganador tenga un mandato. Calderón ganó las elecciones del 2006 con menos del 1 por ciento del voto.

El ex canciller Jorge G. Castañeda, autor del nuevo libro “Mañana o Pasado”, me dijo que no firmó la propuesta de crear gobiernos de coalición entre otras cosas porque no tiene muchas posibilidades de concretarse.

Castañeda señaló que Peña Nieto controla a 200 legisladores que no van a aprobar la propuesta, porque creen que su candidato ganará las elecciones cómodamente, y no necesitará ayuda de la oposición para gobernar.

“Además, lo importante es estar de acuerdo en un programa de gobierno, más que en el procedimiento”, dijo Castañeda. “Quieren hacer un gobierno de coalición, pero ¿coalición para hacer qué?”

Mi opinión: No me queda duda de que uno de los principales problemas de México en los últimos años ha sido una arquitectura política que no le permite gobernar a ningún presidente. No sé si la solución es crear el cargo de jefe de gabinete, o adoptar elecciones con la posibilidad de una segunda vuelta, o alguna otra variante, pero cualquiera de esas alternativas sería mejor que el actual sistema de tres partidos fuertes, con dos que no dejan gobernar al que está en el poder.

Creo que es bueno instalar el tema como un asunto prioritario, no solo en México, sino también en Estados Unidos, donde las trabas políticas en el congreso son en gran medida la causa por la cual no se logra terminar con la actual crisis económica que afecta a todo el mundo. Tal vez ha llegado el momento en que Washington —al igual que México— debería empezar a debatir nuevas formas para destrabar su parálisis política.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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