Una doctrina de hitos para los Estados Unidos

Fecha:09/09/11
Autor: Bennett Ramberg

Los Ángeles.– Mientras los Estados Unidos tropiezan con sus desafíos económicos locales, la presión de los eventos mundiales no les da tregua. Pero la capacidad estadounidense para ocuparse de ellos ha cambiado. La debilidad fiscal limita su capacidad para actuar como policía mundial. A pesar derrocamiento casi sin costos del régimen de Gadafi, las prolongadas intervenciones estadounidenses en Afganistán e Irak han afectado severamente la tolerancia del público a una política exterior activa.

No obstante, los EE. UU. parecen destinados a continuar como el actor mundial más importante en el futuro inmediato. Pero se trata de un actor sin guión –carece de una guía estratégica comparable a la doctrina de contención de la Guerra Fría para priorizar sus políticas.

Sencillamente, las políticas ad hoc que guiaron las intervenciones en los Balcanes, Somalia, Asia Occidental y el Medio Oriente durante las últimas dos décadas no serán suficientes en esta nueva era de restricciones. Esto sugiere que los EE. UU. deben buscar una estrategia integral para disciplinar sus impulsos de embarcarse en sus guerras favoritas o participar en los esfuerzos de reconstrucción de otros países.

La Estrategia Nacional de Seguridad 2010 del presidente Barack Obama nutre amplias aspiraciones de política –«[a]hora debemos posicionar a los Estados Unidos como el adalid de los intereses mutuos entre los países y su gente»– pero no es suficiente como guía práctica. Sugiero una estrategia alternativa, una que ya forma parte de la historia estadounidense, aunque haya pasado desapercibida en gran medida. Pero explicitar lo implícito puede agudizar las decisiones de los EE. UU.

Llamo a esta estrategia la «Doctrina de Hitos». Un hito es un punto de inflexión, un fulcro, un replanteo completo. Cuando los EE. UU. se han enfrentado a un «hito negativo» –una amenaza letal contra el país– comprometieron significativos recursos financieros y humanos para controlar los riesgos. Los hitos positivos –oportunidades para implementar cambios masivos en los asuntos políticos internacionales o regionales a través de procesos de reconstrucción nacional, o para usar asistencia económica y militar y evitar hitos negativos– exigen un nivel de compromiso similar.

El concepto de Hito provee una norma de uso a los responsables de las políticas –o, como mínimo, una norma para el debate. Se trata de una herramienta de organización para el diseño de políticas: ¿Constituye el desafío internacional un hito o no? Si lo es, participa. Si no, mantente al margen.

La historia estadounidense está llena de hitos. La Guerra de 1812 y la Guerra Civil son claros ejemplos. Si las fuerzas estadounidenses no hubieran expulsado a los británicos del territorio estadounidense en la primera, y si Abraham Lincoln y la Unión no hubiesen triunfado en la segunda, el país se hubiera balcanizado y resultado incapaz de convertirse en la potencia dominante del siglo XX.

Por el contrario, los coqueteos con el colonialismo en la Guerra Hispano-Estadounidense, su participación en México, América Central y el Caribe durante el siglo XX y, posiblemente, la Primera Guerra Mundial, no constituyeron hitos para los EE. UU. Pero la incapacidad estadounidense para superar las políticas del viejo mundo en Versalles luego de la Gran Guerra y su aislacionismo marcaron la pérdida de una oportunidad para promover un hito positivo.

Ese fracaso orientó al mundo en dirección al hito negativo presentado por la Alemania nazi y el Japón imperial. Nada predeterminaba que los EE. UU. y sus aliados prevalecerían. Si hubiese triunfado el hito negativo del Eje, los EE. UU. se hubiesen convertido en un país muy diferente.

Un hito positivo, poco apreciado actualmente, ocurrió durante los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, con la transformación política de Alemania y Japón. La notable inversión de recursos estadounidenses en este resultado convirtió a ambos países en democracias estables y pacíficas, eliminándolos así como adversarios y convirtiéndolos en baluartes vitales contra el siguiente precursor de un hito negativo: la Unión Soviética.

A diferencia de la lucha contra el Eje, los EE. UU. combatieron en la Guerra Fría de muchas formas, en muchos frentes y durante muchas décadas –utilizando la política, la economía, y la disuasión nuclear, así como las intervenciones armadas limitadas, para garantizar la contención de la URSS. Con el tiempo, los EE. UU. tuvieron que aceptar que cada combate político o batalla militar perdidos no constituían un hito mientras sus intereses centrales en Europa, el Lejano Oriente y América Latina no se viesen amenazados. Mediante prueba y error –respaldados por un sistema político y económico sólido– los EE. UU. prevalecieron y la Unión Soviética se desintegró.

El surgimiento del fundamentalismo islámico presenta otro desafío histórico, si bien en este caso se trata de una situación mucho más embrionaria que las enfrentadas previamente por los EE. UU. En otra época, el desafío ni siquiera se hubiese considerado como un hito. Pero el riesgo de que puedan usarse armas de destrucción masiva contra los EE. UU. lo convierte en uno. Luego tenemos la «Primavera Árabe», un posible hito positivo que requiere a los EE. UU. una decisión sobre su nivel de compromiso político, económico y militar para fomentar resultados positivos.

Hoy, los EE. UU. son un país más sensato y realista que durante el apogeo de la Posguerra Fría (2). Pero, tras los reveses en las regiones en las que han intervenido, y con mayores penurias económicas locales, los EE. UU. tienen sus dudas sobre cómo responder a los cambiantes eventos mundiales. Mantener una «Doctrina de Hitos» puede proporcionar la respuesta adecuada.

Bennett Ramberg trabajó en la Oficina de Asuntos Político-Militares durante la presidencia de George H.W. Bush. Ha escrito numerosos libros sobre seguridad internacional.

Anuncios

Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: