Barry Eichengreen: “Estados Unidos podría entrar en recesión en el cuarto trimestre”

El académico de la Universidad de California, Berkeley, entregó esta semana al gobierno chileno un sombrío análisis sobre la situación externa. Cree que sin estímulo fiscal ni monetario, tanto en EEUU como en Europa las probabilidades de una doble recesión son las más altas.

Fecha: 04/09/11
Fuente: Bloomberg
Eichengreen site

Después de participar en el simposio de Jackson Hole junto al presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, el reputado economista americano Barry Eichengreen aterrizó en Santiago el viernes para participar en una serie de reuniones de asesoría al gobierno.

Entre reuniones con el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, y el Presidente de la República, este académico de la Universidad de California, Berkeley, expresó su pesimismo sobre la economía de EEUU y las implicancias globales de una doble recesión, cuya probabilidad sólo crece.

Mientras hablaba, el Dow Jones caía más de 250 puntos, en parte a raíz de un informe que dio cuenta de un mercado laboral deprimido, incapaz de generar suficientes empleos y revitalizar esa economía.

¿Cómo ve el cuadro económico de EEUU y la gran volatilidad de los mercados?

La volatilidad refleja las dudas sobre la durabilidad de la recuperación en EEUU y Europa. Desde mediados de año ha habido una serie de nuevas malas noticias, como que la economía creció menos que lo pensado en el primer semestre; que la confianza del consumidor es aún más débil que lo temido, y que el crecimiento del empleo es más lento que lo esperado. Al mismo tiempo, en Europa hay una incapacidad para abordar los problemas financieros y bancarios en forma coherente. En EEUU hemos retirado el estímulo fiscal y la Fed se resiste a hacer más. Europa está entrando en una etapa de consolidación fiscal y el Banco Central Europeo se resiste a hacer más. Con EEUU y Europa formando dos tercios de la economía global, es perfectamente lógico que el mercado está más cauto sobre las perspectivas de las utilidades y desempeño empresarial.

¿Piensa que EEUU va encaminado a una doble recesión?

Bueno, nunca realmente salimos de la primera. Técnicamente, la economía empezó a crecer, pero fuimos incapaces de crecer a una tasa suficiente para reducir el desempleo y estabilizar el mercado inmobiliario. Hay una sensación de que nunca resolvimos los problemas desatados en 2007. ¿Tenemos técnicamente una doble recesión? Nadie sabe, pero me preocupa que las probabilidades son muy altas, mayores a 50%.

Si EEUU está tan débil y su desempleo está cerca de 10%, como en una depresión, ¿vale la pena cuestionarse si hay o no recesión en vez de tomar medidas?

En EEUU no se aprecia cuán pobre es el desempeño de la economía; cuánto daño puede causar el alto desempleo en el largo plazo a la capacidad de crecimiento. Sí, me molesta que no haya voluntad de utilizar la política fiscal y monetaria, que son los dos únicos instrumentos para reactivar la economía.

¿Debe haber más estímulos fiscales en EEUU si al mismo tiempo debe consolidar su posición?

Sí, creo que todavía hay espacio para usar la política fiscal y monetaria. EEUU yerra en distinguir la consolidación fiscal en el mediano plazo, es decir, en la próxima década, y la necesidad de estimular la economía en lo inmediato. Se pueden hacer las dos cosas. Uno puede elevar el gasto en infraestructura, que tanto se necesita, y disponer un plan para limitar el gasto en el mediano plazo, ampliar la recaudación y contener el gasto en salud en el largo plazo.

¿Cree que la Fed tiene suficiente munición monetaria aún?

También tiene la capacidad de ayudar, a través de un tercer relajo cuantitativo (QE-3). Hay controversia sobre si los programas anteriores funcionaron o no. Estoy convencido de que ayudaron, pero el problema es que tanto el estímulo fiscal como el QE-2 fueron muy chicos: tuvieron un efecto positivo modesto. Ahora la realidad es que en EEUU la gente que llama a más acción gubernamental para revitalizar la economía, como yo, ha perdido el control del argumento político. Está dominado por los críticos de la Fed, el Tea Party y los conservadores fiscales. Económicamente, sabemos cómo sanar la economía, pero es la política la que nos impide hacerlo.

Los economistas están divididos en si la política fiscal ayudó o no. ¿Qué evidencias hay de que fue útil?

Hay un gran cuerpo de evidencia de la Oficina Parlamentaria del Presupuesto de EEUU, de entes no partidistas, y académicos mostrando que el estímulo fue clave en proteger al mercado laboral. El desempleo pudo haber sido mayor sin los estímulos fiscales.

¿Y de qué sirvieron los programas de relajo cuantitativo?

Tuvieron éxito en presionar a la baja las tasas largas, lo que fue clave para la inversión. También está el hecho de que tan pronto como el QE-2 (def) terminó, en junio, la economía empezó a debilitarse. No creo que eso sea una coincidencia.

La intención era lograr que los bancos hicieran fluir el crédito hacia la economía real, pero en vez de eso acumularon reservas.

Eso es algo que siempre está presente en un entorno de bajas tasas de interés, pues el retorno de la banca al prestar dinero es tan bajo que no lo hacen. Su observación implica que la Fed tendría que hacer un QE-3 aún más grande para tener un impacto notorio en la economía, y eso le es muy difícil en medio de un año electoral, cuando algunos de los candidatos critican mucho sus acciones previas.

¿Le sorprendió que en Jackson Hole no hubiese anuncios?

No. Yo estaba ahí, le oí a Bernanke. El quisiera hacer más, pero no dicta la política de la Fed solo. Por eso, en la reunión de septiembre tratará de convencer a sus colegas de la necesidad de un nuevo estímulo.

¿Qué cree que pasará?

No sé. De las minutas de la Fed que se conocieron la semana pasada uno ve divisiones profundas en el comité sobre las acciones recientes, si fueron o no justificadas. Mi mejor pronóstico es que la Fed anunciará medidas adicionales muy limitadas, sin expandir el tamaño de su balance, sino que cambiando su composición, vendiendo bonos de corto plazo y comprando los de largo plazo, para reducir la tasa de largo plazo de la que la inversión depende, y disminuyendo las tasas hipotecarias para revivir el mercado habitacional. Estas medidas pueden ayudar, pero no son suficientes.

¿Y qué pasará en el frente fiscal?

Desafortunadamente, EEUU va a contraer su gasto fiscal en el corto plazo, y en diciembre una comisión bipartidaria hará propuestas para más recortes, de modo que habrá menos soporte fiscal a la economía. Esa es otra razón de por qué me preocupa una doble recesión.

No ha mencionado nada que pudiera revivir la economía…

Hay dos cosas que han ayudado a la economía de EEUU hasta ahora. Una son las exportaciones de manufacturas, que han mejorado, pero dependen de ustedes en los mercados emergentes. El segundo factor es que a pesar de que la confianza de los consumidores ha caído, su gasto se ha mantenido bien. Si eso sigue es un buen signo para la economía.

¿Hay razón para creer que siga?

Como el desempleo es alto y el mercado habitacional sigue débil, instando a la cautela a los consumidores, me es muy difícil ver cómo EEUU podría evitar una doble recesión.

¿Cuándo podría evidenciarse esa recesión?

La gente teme, correctamente, por el cuarto trimestre de este año, cuando la política fiscal se hará más contractiva (el 1 de octubre rige nuevo presupuesto), y si la Fed no decide hacer más en septiembre. El cuarto trimestre podría ser muy malo en EEUU y entrar en recesión.

¿Será eso un golpe adicional al crecimiento y situación financiera en Europa?

EEUU y la Unión Europea (UE) son aún las dos mayores economías del mundo. Una recesión en EEUU será una pésima noticia en Europa, donde aparentemente ya estamos viendo una -los números de Alemania son bastante malos-, lo que, a la vez, sería muy mala noticia para EEUU.

¿Es posible que los países emergentes continúen desacoplados?

En realidad, creo que nunca ha habido un desacoplamiento. A excepción de China, el mundo emergente se desaceleró en 2009 con la recesión global. Pero la pregunta que yo haría es si podemos continuar contando con China, Brasil y otros mercados emergentes como motores de crecimiento mundial, y temo que ahí también la respuesta es no.

¿Por qué?

Porque China también va a sufrir una desaceleración. Su fuerza laboral está a punto de dejar de crecer y ninguna economía en la historia ha podido crecer 10% al año para siempre. En Jackson Hole advertí que el nivel de PIB per cápita al cual se desaceleran las economías que crecen rápido es el que Chile tuvo al final de los 90. Ustedes tuvieron una desaceleración entonces, y China llegará a ese nivel de ingreso per cápita en unos cinco años.

“Chile no puede pensar que el alto precio del cobre es para siempre”

Eichengreen participa por segunda vez en una reunión anual con académicos extranjeros de primer nivel citados por el gobierno para discutir asuntos de políticas fiscal y monetaria, prospectos para la economía global, educación, infraestructura e inequidad, explica.

En estas reuniones participa también, entre otros, Jeffrey Sachs, quien era profesor asistente en Harvard, con Eichengreen, cuando Larraín estudió ahí.

¿Cómo va a afectar a Chile este panorama más sombrío del mundo?

Chile no debiera seguir tomando el precio del cobre y los favorables términos de intercambio como cosa garantizada. Si la economía global se desacelera, no sólo serán EEUU y Europa, sino que también China en unos pocos años y los precios podrían caer.

Es importante que Chile deje de depender de las exportaciones de cobre y otros productos mineros, y que transite hacia exportaciones de bienes con alto componente de capital humano. No sé mucho del debate en Chile sobre la educación, pero ¡felicitaciones que están teniendo un debate sobre educación! Este es el recurso más importante para preparar la economía para el futuro y uno en que el cobre no estará tan alto.

¿Qué modelos existen?

Algunas economías, como Corea del Sur, han sido capaces de reestructurar su economía y de recuperar el crecimiento después de la desaceleración. Se desaceleró un poco antes que Chile, pero realizó reformas de largo alcance en el sector financiero e incentivó a sus grandes conglomerados empresariales a transitar hacia la producción de productos más sofisticados. Lograron con éxito volver a un crecimiento de entre 4% y 5%. El gobierno chileno aspira a un ritmo de 6%; el caso de Corea, con tasas cercanas a eso, demuestra que se puede hacer.

El gobierno también aspira a que Chile alcance el desarrollo en nueve años. ¿Lo ve posible?

He pasado largo tiempo trabajando en torno a Corea y ésta lo ha logrado, ostentando ahora un PIB per cápita de US$ 23.000. Lo más importante que han hecho es invertir eficientemente en educación. No es sólo un factor de costo, sino que también se trata de un sistema eficiente, y ellos han logrado tener una fuerza laboral muy alfabetizada y “numerizada”, que es lo que la hace una economía desarrollada. Chile necesita hacer lo mismo.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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