China, el mayor afectado si se presenta un ‘default’ en EE.UU.

Fecha: 27/07/11
Fuente: BBC

En momentos en que demócratas y republicanos en Estados Unidos debaten sobre cómo subir el techo legal de la deuda y se habla de una posible suspensión de pagos si no se ponen de acuerdo antes del 2 de agosto, uno de los mayores interesados, China, sigue muy de cerca la controversia.

El banco central del país asiático es el mayor poseedor extranjero de bonos de la deuda soberana de EE.UU.

Según datos del Departamento del Tesoro estadounidense, de mayo de 2011, China tiene US$1,16 billones en bonos, casi un tercio más de lo que se estimaba pocos meses antes.

Los analistas señalan que, gracias a esto, el potencial de China para influir en los precios de la deuda estadounidense es enorme.

Sin embargo, en su edición de este miércoles, el periódico estatal China Daily señala que los economistas chinos creen que es poco probable que llegue a haber un default de la deuda de EE.UU.

El diario cita a Xu Hongcai, especialista del Centro Chino de Intercambios Económicos Internacionales, diciendo que se trata sólo de “un juego político” entre los dos principales partidos estadounidenses.

“No creo que en EE.UU. habrá una crisis de la deuda pero sus altos déficits podrían forzar al gobierno estadounidense a recortar el gasto fiscal“, le dijo Xu al periódico. Según el China Daily, esto podría provocar una reducción de las importaciones de China a corto plazo.

¿Y si hubiera default?

Algunos funcionarios chinos han advertido recientemente que, de ocurrir un impago, incluso durante unos días, el dólar estadounidense se devaluaría.

“El resultado podría ser muy grave y espero que dejen de jugar con fuego”, le dijo a la prensa Li Daokui, asesor del Banco Popular de China, el banco central, el mes pasado.

Li advirtió que “si ocurriera un default, el gobierno chino debería consultar con el de EE.UU.. China puede prometer que no vamos a vender nuestras tenencias de deuda de EE.UU., pero EE.UU. también debe prometer que no dañará nuestros intereses, garantizando la seguridad de nuestra inversión”.

Otro economista chino, Zhuang Jian, del Banco Asiático de Desarrollo, explicó –según el China Daily de este miércoles- que el riesgo para su país es que, si el dólar estadounidense se debilita más, aumentarían los precios globales de las materias primas, lo que podría resultar en una mayor presión inflacionaria sobre China.

Por eso, de acuerdo al especialista, China debe mantener su política monetaria restrictiva y estar atenta a las entradas de capital especulativo internacional, que podrían impulsar aún más las burbujas de activos en el país asiático.
Por otra parte, el debilitamiento del dólar estadounidense frente al yuan haría más asequibles los activos a los inversionistas chinos.

Posibles efectos

Pero la gran pregunta es si, realmente, los legisladores de Estados Unidos pueden permitirse el lujo de que su país entre en default o de que las agencias calificadoras de riesgos le quiten su clasificación de AAA.

Mohamed A. El-Erian, director ejecutivo de PIMCO, uno de los mayores inversionistas de bonos a nivel mundial, le dijo a la BBC que la indecisión actual de los legisladores “no es una buena noticia para la economía global porque ésta se basa y opera a partir del principio de que EE.UU. está en el mismo centro del sistema financiero: tiene la clasificación AAA, provee las reservas de monedas que otros países usan y es la nación que ofrece el mayor sistema financiero del mundo”.

“Nadie quiere que su centro sea irresponsable y eso es lo que está pasando en Washington hoy en día”, añadió.
Según él, es “muy probable” que se llegue a última hora a un acuerdo que evite el default, aunque no es muy seguro que esa medida logre mantener la máxima clasificación de las agencias calificadoras de riesgos.

El-Erian -autor de “When markets collide” (“Cuando los mercados chocan”) y exempleado del Fondo Monetario Internacional- le explicó a la BBC que si EE.UU. pierde su triple A, la economía global se vería afectada en varios aspectos, entre ellos uno de los que más le preocupa a China, la garantía de la seguridad de los bonos del Tesoro.

En su opinión, también “provocaría un aumento de las tasas de interés en EE.UU., extendería la inseguridad e incrementaría la volatilidad de los mercados. Estos tres factores se traducen en menores inversiones, menor crecimiento y mayor desempleo”.

El-Erian coincide con el análisis de varios economistas chinos de que los activos denominados en dólares estadounidenses podrían perder valor “porque es muy probable que el dólar se depreciará”.

Y, como Xu Hongcai, piensa que los políticos de EE.UU. “están inmersos en su juego, esperando que van a salirse con las suyas en el último minuto, sin percatarse de que, entre tanto, podrían estar socavando la confianza”.
“Quizás internamente tenga sentido pero les falta la perspectiva externa”, concluyó.

Mayores poseedores de bonos de la deuda de EE.UU.
China: US$1,16 billones
Japón: US$910.000 millones
Reino Unido: US$345.000 millones
Brasil: US$210.000 millones

Fecha:27/07/11
Autor:Yu Yongding
Artículo: Los enredos de la inflación china

Pekín – Aún cuando las crisis de la deuda en Europa y los Estados Unidos están más que presentes y la recuperación económica mundial flaquea, la inflación está retornando a la escena mundial. De hecho, las economías de los mercados emergentes se preparan para un período de inflación intensa, junto con las graves consecuencias políticas que eso traerá consigo.

El índice chino general de precios al consumidor (IPC) saltó al 6,4% anualizado en junio, su nivel máximo desde julio de 2008. Contra el telón de fondo de una débil recuperación global, las preocupaciones han aumentado considerablemente respecto de una brusca caída de la economía china, causada por los ajustes monetarios dirigidos a controlar la inflación.

En China, los precios de los alimentos explican aproximadamente un tercio de la canasta del IPC, en la que el precio del cerdo tiene una ponderación importante. Como resultado, al IPC se lo llama en broma el «índice porcino de China». En junio, los precios del cerdo aumentaron un 57% interanual, lo que contribuyó con aproximadamente dos puntos porcentuales a la tasa de inflación general. Desafortunadamente, la política macroeconómica no puede hacer demasiado respecto del «ciclo del cerdo», y habitualmente no debería responder a él.

Si bien el problema de la inflación china no debe exagerarse, la autocomplacencia podría resultar peligrosa. La inflación actual tiene una base más amplia de lo que parece, más allá de la controversia respecto de la representatividad de la canasta del IPC chino para reflejar la realidad de los movimientos de precios subyacentes. De hecho, los aumentos anuales de los precios no alimenticios se aceleraron al 3% en junio, respecto del 2,9% en mayo. Según la Oficina Nacional de Estadísticas China (NBS), el costo de vida aumentó en mayo un 6,1% interanual. Muchos se preocupan porque los precios de los productos no alimenticios pueden incrementarse aún más.

Sin considerar lcostosos shocks inesperados, creo que la inflación china alcanzará pronto su tope. Desde una perspectiva macroeconómica, la inflación actual China puede atribuirse tanto a inflación de demanda como de .

Históricamente, la inflación en China ha seguido el crecimiento del PBI con un rezago. Las presiones inflacionarias actuales son en parte resultado del impacto retrasado del paquete de estímulo que China adoptó en 2009 contra los efectos de la crisis financiera mundial. Pero el crecimiento del PBI chino ya ha comenzado a disminuir hacia su nivel potencial que, según una visión consensuada, se encuentra alrededor del 9%. De hecho, la mayoría de los economistas chinos predijeron el año pasado que la inflación llegaría a su máximo a principios de 2011.

Los cambios en las condiciones financieras chinas refuerzan esta percepción. Históricamente, existe un rezago de entre 8 y 12 meses entre el crecimiento del agregado monetario M1 y la inflación. La tasa de crecimiento del M1 comenzó a disminuir a fines de 2009. Si la experiencia pasada es una guía confiable, la disminución en la inflación ya debería estar aquí.

La interferencia de los factores de costos contribuyó a la inesperada persistencia de la inflación. El aumento en los precios de las materias primas desde mediados de 2010 –el índice de precios chino de los productos básicos ha aumentado más del 100% luego de llegar a un mínimo en 2009– ha tenido un impacto importante. Más aún, los salarios chinos han estado creciendo rápidamente.

La situación macroeconómica china actual comparte semejanzas con la situación que afrontó en 2007 y durante la mayor parte de 2008, cuando debido a las fuertes inversiones y la demanda para exportaciones, el crecimiento del PBI sobrepasó significativamente su potencial. Preocupado por un empeoramiento de la inflación y una burbuja inmobiliaria en ciernes, el banco central chino (Banco Popular Chino, PBC) restringió gradualmente su postura monetaria.

Sin embargo, la inflación continuó empeorando y llegó a un máximo de 8,7% en febrero de 2008. El período más difícil para los encargados de tomar decisiones en China fue entre febrero y septiembre de 2008 cuando, a pesar de abundantes signos de un decaimiento de la demanda doméstica, la demanda total mantuvo su fuerza y, con ella, la inflación.

Ajustar o no ajustar: ésa era la pregunta. El PBC continuó ajustando. Pero el colapso de Lehman Brothers en septiembre de 2008 frenó bruscamente el crecimiento económico. El PBI chino cayó dramáticamente debido al colapso de la demanda externa. Para contrarrestar el shock negativo, el gobierno chino implementó un paquete de estímulo de cuatro billones de yuanes, y el PBC cambió abruptamente sus políticas. No hay dudas sobre la necesidad de este giro. Sin embargo, en retrospectiva, uno puede preguntarse si un relajamiento previo por parte del PBC no hubiese sido más inteligente.

Con el control de la inflación como prioridad número uno, el PBC aumentó los coeficientes de reservas bancarias seis veces este año. Los bancos comerciales deben depositar el 21,5% de sus depósitos en el Banco Central en calidad de reservas. Recientemente, el PBC aumentó la tasas activa y pasiva anuales a 6,56% y 3,5% respectivamente.

Actualmente, la inflación china no es tan terrible como lo fue en 2007-2008. El aumento en los precios inmobiliarios ha comenzado a estabilizarse y el impacto de las subas en los precios de las materias primas está disminuyendo.

Difícilmente la demanda externa sea intensa durante el segundo semestre de 2011 debido a la débil recuperación mundial. El firme aumento de los costos de producción, en parte consecuencia de los altos costos del crédito, está reduciendo los márgenes de beneficio de las empresas, en particular de las pequeñas y medianas. Los menores beneficios y la mayor cantidad de bancarrotas están planteando desafíos a las autoridades monetarias chinas.

Considerando la necesidad de un ajuste estructural, el PBC debería mantener una postura monetaria restrictiva. Pero, con la previsible disminución de la inflación general y las crecientes preocupaciones sobre el crecimiento, probablemente se muestre un poco más flexible durante la segunda mitad de 2011.

En resumen, si bien China no logrará su inflación objetivo del 4% para este año, el crecimiento de los precios se mantendrá bajo control. Durante el segundo semestre de 2011, la tasa de crecimiento de China puede disminuir aún más, pero será ninguna caída brusca.

Los problemas económicos chinos son más estructurales que cíclicos. Debido a la falta de avances nítidos en cuanto a la reestructuración y reequilibrio de la economía doméstica, los próximos cinco años serán difíciles, y la ventana de oportunidad para el ajuste se cerrará rápidamente. Pero, considerando el desempeño chino en el contexto de los últimos 30 años, no hay motivos para creer que el país no pueda arreglárselas una vez más para salir adelante.

El Autor,Yu Yongding, es actualmente presidente de la Sociedad China de Economía Mundial, ha sido miembro del Comité de Política Monetaria del Banco Popular Chino y director del Instituto de Economía y Política Mundial de la Academia China de Ciencias.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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