Bacteria anómala causa estragos en Europa

Fecha:28/05/11
Fuente: EFE

Seis personas han muerto y más de mil están afectadas en Alemania por la bacteria E. coli Enterohemorrágica, cuyo origen aún no ha sido determinado. Las autoridades alemanas dijeron que la bacteria fue encontrada en pepinos procedentes de España. Incluso, ayer se reportaron 32 casos de enfermos en Dinamarca y Suecia.

Fecha:27/05/11
Fuente: El Mundo
Autor:María Valerio

La aparición de un brote de infección por la bacteria ‘Escherichia coli’ ha desatado la alarma esta semana en Alemania, con cientos de personas afectadas y al menos tres víctimas mortales. Y aunque una senadora germana apunta a pepinos de origen español como origen del brote, los especialistas explican que la carne o las verduras crudas suelen ser los principales ‘sospechosos habituales’ de este patógeno.

Como explica a El Mundo Luis Ángel Fernández Herrero, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el problema de este tipo de brotes suele estar relacionado con algún alimento contaminado, o no tratado adecuadamente frecuentemente asociados a la presencia de la bacteria en carne de ternera picada, verduras frescas o zumos no pasteurizados. “En ocasiones, cepas de la bacteria ‘E. coli’, como la O157:H7, son capaces de producir en el tracto intestinal unas toxinas denominadas Shiga, que pueden dañar la función renal y causar hemorragias como las que se han visto en los afectados por este brote en Alemania”, explica.

Por ahora sigue siendo un misterio qué factores hacen que este patógeno cause síntomas leves en la mayoría de afectados (de hecho se cree que su incidencia está infradiagnosticada porque muchos pasan desapercibidos) o en otros llegue a generar estas toxinas tan letales. “Los niños, personas jóvenes o ancianos suelen ser más susceptibles; pero se desconoce si además de la susceptibilidad del propio individuo hay algún otro elemento en la flora intestinal que influye en que la bacteria tenga éxito o no”.

Los brotes graves, como el registrado en Alemania (donde se atribuyen a esta infección entre tres y cuatro víctimas mortales), no son habituales, señala el especialista español; aunque cuando se producen hay que buscar su origen en algún tipo de contaminación alimentaria, como ya están haciendo las autoridades alemanas. En Europa se diagnostican varios miles de casos anualmente, aunque los brotes no suelen afectar a tantas personas simultáneamente como ocurre ahora en Alemania. En 2006 EEUU sufrió también un brote muy grave en varios estados causado por un lote de espinacas frescas envasadas.

Habitual en el intestino vacuno

El ‘culpable’ más habitual de las intoxicaciones por esta bacteria suele ser la carne de ganado vacuno picada, por lo que la ‘E. coli’ enterohemorrágica O157:H7 (como la que está actuando en Alemania) comenzó denominándose ‘la bacteria de las hamburguesas’. “Esta bacteria es endémica en el intestino de ganado vacuno, en regiones desarrolladas como Europa, EEUU o Japón”, aclara Fernández, “y se calcula que al menos un 30% del ganado puede estar infectado sin tener síntomas”. Curiosamente, la ‘E. coli’ enterohemorrágica es mucho menos frecuente en las regiones pobres del planeta, donde su ‘pariente’, la ‘E. coli’ enteropatógena, suele ser la más habitual.

Cuando se produce algún error en la cadena alimentaria, es posible que alguna porción de los intestinos o las heces de los animales donde se encuentra habitualmente el patógeno llegue hasta la carne destinada al consumo humano. Y mientras que en un filete, el calor de cocinarlo destruye esta bacteria de la superficie de la carne; esta ‘destrucción’ no se produce al cien por cien en el caso de la carne picada, en la que la bacteria de la superficie se mezcla y es más fácil que se consuma sin estar bien cocinada.

Lo mismo puede ocurrir en el caso de las verduras y vegetales (los pepinos, según apuntan los primeros indicios en Alemania). La contaminación en este caso se produciría por contacto con heces de los animales (o bien con fertilizantes naturales) y su consumo crudo facilitaría la infección. “Un lavado con agua no sería suficiente para acabar con la ‘E. coli’, que sí se eliminaría cociendo las verduras o bien mediante un proceso de congelación”, explica el experto del CSIC.

Y como añade por su parte Concepción Gimeno, especialista del servicio de Microbiología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, un lavado con agua y lejía, sumergiendo las verduras durante 10 minutos (o bien empleando productos ya preparados para el lavado de hortalizas) sería otra posibilidad para eliminar la bacteria.

Fecha: 01/06/11
Fuente: Prensa Europea

Tras haber contribuido a la polémica, la prensa europea se plantea la psicosis ligada a la bacteria Ehec.

Detectada hace tres semanas en Alemania, la bacteria E.coli se ha extendido por Europa, causando la muerte a 16 personas, 15 de las cuales tuvieron lugar en Alemania, junto a más de 1.200 infecciones. Tras haber afirmado que la bacteria procedía de un pepino español, las autoridades sanitarias de Hamburgo reconocen hoy que la fuente de la intoxicación sigue todavía sin estar identificada.

“Mientras los europeos se equivocan con el origen de las cucurbitáceas con E.coli, el número de víctimas aumenta”, critica el diario rumano Jurnalul National, que lo sintetiza en: “Europa tiembla de miedo”. El diario de Bucarest justifica su afirmación con una entrevista al catedrático Gheorghe Mencinicopschi: “La gripe de los pepinos es la nueva aberración biológica. Estoy convencido de que es simplemente un nuevo episodio de la serie de la gripe aviar, porcina… En otras palabras, se nos conmina a no comer más carne de cerdo, de pollo. Hoy las legumbres, mañana las frutas. Para que todos nos pasemos a la comida rápida”.

Por parte alemana, la prensa se limita a servir a los consumidores y ofrece el progreso de las investigaciones, señalando también que Alemania comienza a afrontar la crítica de sus socios europeos. Únicamente el Frankfurter Allgemeine Zeitung hace una excepción al pasar revista “una semana kafkiana para los productores de legumbres alemanes”. “Mientras las crisis sanitarias se desatan normalmente con la revelación de un posible motivo de riesgo sanitario potencial – las vacas tambaleantes, el cerdo que estornuda, el aceite en el pienso – el caso del Ehec comienza con las defunciones. Los epidemiólogos trabajan como los comisarios que investigan una muerte. El círculo de sospechosos es muy amplio”.

Por parte española, el sentimiento anti-alemán prevalece. La ministra de Sanidad de la región de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, ha confirmado que los analistas desestiman el origen español del brote de E.coli, pero “no presentó ni una disculpa pública” subraya El Mundo en su editorial. “[…] es evidente que el primer culpable de la situación generada ha sido, por lo tanto, Alemania” cuyo Gobierno “ha sido incapaz de reprobar a las autoridades de Hamburgo y de reorientar el caso”, a pesar de “la descabellada actuación” de la consejera, “que incumplió los protocolos europeos previstos para alertas alimentarias”. “[…] con más motivo hay que criticar la incapacidad del Gobierno [español]”, que ha demostrado que “faltaron reflejos” y cuyas “protestas oficiales no sirvieron para que Alemania moviera un dedo”.

Ahora Alemania debe reparar su error, afirma La Razón en su editorial: “La rectificación de Alemania es un paso imprescindible, pero no puede suponer un borrón y cuenta nueva. Primero, porque el pánico es un estado de ánimo muy complicado de revertir, y segundo porque el perjuicio a los productores y a la imagen del país ha sido demasiado importante”. “Una campaña nacional de las autoridades germanas a favor de las hortalizas y frutas de nuestro país y la compensación económica correspondiente son actuaciones obligadas”.

Para Público, “Si alguna debilidad pone de manifiesto la crisis de los pepinos, es la de la UE en la gestión de situaciones como esta, para evitar que unas afirmaciones infundadas puedan provocar perjuicios enormes a todo un sector económico de un Estado miembro”.

El quid del problema reside para el diario francés Libération en primer lugar en que una sospecha “no se puede erigir en política de sanidad pública. Mantiene el pánico mientras los consumidores necesitan que se esclarezca todo y que se les informe. Esta política de la psicosis es devastadora para la economía, pero mucho más para la salud”.

En definitiva, para el diario holandés Volkskrant, “No es el pepino lo que aterroriza, sino la incompetencia de las autoridades para limitar la contaminación”. “Esta falta de claridad refleja probablemente muy bien la ausencia de transparencia en el libre mercado de frutas y legumbres en Europa y en los Estados miembros”. Y el diario holandés concluye que “no comer pepinos es dar fe de una histeria ridícula, especialmente si los consumidores lavan y pelan sus legumbres – una recomendación que se ha hecho siempre”.

Fecha: 10/06/11
Fuente: AFP
Autor:Audrey Kauffmann

Berlín — Alemania identificó el viernes a los brotes germinados como los causantes de la epidemia de diarreas hemorrágicas que dejó 33 muertos en Europa, y levantó la alerta contra el consumo de lechuga, pepino y tomates crudos que acarreó pérdidas millonarias a los agricultores europeos.

Los causantes “son los brotes germinados”, anunció este viernes Reinhard Burger, director del Instituto Robert Koch (RKI), durante una conferencia de prensa en Berlín de las tres instituciones sanitarias federales que se ocupan de esta crisis.

Según los análisis, “las personas que comieron estos brotes tienen nueve veces más posibilidades de tener diarreas hemorrágicas y otros signos de infección por la bacteria Eceh que las que no los comieron”, dijo.

Los brotes germinados de lentejas, alfalfa o soja son muy populares en la gastronomía ya que son ricos en vitaminas y minerales. Se los sirve en ensaladas y sándwiches. Pero son cultivados con temperaturas cálidas y en la humedad y los investigadores ven en estas condiciones un vector de bacterias patógenas, como el ECEH y la salmonella.

A esta fuerte sospecha se agregó la primera identificación formal de la cepa 0104 que actúa en Alemania, en un paquete de brotes producido en la explotación del norte del país de la que se sospecha desde hace varios días de estar en el origen de la contaminación.

Este paquete se encontraba en la basura de una familia en la que dos miembros enfermaron tras haber sido infectados por la bacteria, precisó la Oficina federal para la protección de los consumidores y la seguridad alimentaria de Renania del Norte-Westfalia (oeste).

Se hicieron “múltiples” pruebas en los campos y a los productos de una explotación del norte de Alemania, Gärtnerhof en Bienenbüttel, que en efecto no probaron la presencia irrefutable de la bacteria, pero “la cadena de indicios es tan importante” que se puede

identificar el origen del contagio, explicaron los responsables de las autoridades sanitarias.

En cambio, como los miles de análisis realizados en tomates, pepinos y ensaladas dieron negativo, la alerta lanzada el 25 de mayo en Alemania contra esos productos fue levantada.

“Es una buena noticia para los horticultores alemanes y europeos”, reaccionó el presidente de la Federación de agricultores alemanes, Gert Sonnleitner.

La alerta sanitaria lanzada el 25 de mayo costó cientos de millones de euros a los agricultores europeos, cuyas mercancías dejaron de ser compradas por los consumidores, sobre todo las procedentes de España, dado que Alemania apuntó inicialmente a los pepinos españoles, sin razón, como el origen de la epidemia al comienzo de la misma.

Sólo para los españoles, las pérdidas se evalúan en unos 200 millones de euros por semana. España, principal exportadora de frutas y verduras de la Unión Europea, vende 25% de su producción en Alemania.

Este viernes, el productor bio de frutas y hortalizas Frunet, de Málaga (sur de España), presentó un recurso de urgencia en un tribunal de Hamburgo con el que “exige el acceso a documentos de la autoridades de la ciudad”, en particular los del Instituto para la Higiene y el Medio Ambiente, que efectuó los análisis que incriminaron a los pepinos producidos por él.

En Alemania, el perjuicio para los agricultores es evaluado en 60 millones de euros desde que empezó la crisis, según la Federación de Agricultores del país.

La Unión europea propuso una ayuda de 210 millones de euros para ayudar a los agricultores afectados.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, anunció que Rusia levantará el embargo sobre las importaciones de hortalizas de la Unión Europea (UE) que impuso la semana pasada por la epidemia.

Según las autoridades sanitarias alemanas, parece que “la fuente de infección ya no está activa”, y “bajan las cifras de nuevos enfermos infectados”, aunque “la epidemia no terminó”.

Tres nuevas muertes fueron anunciadas este viernes, lo que eleva a 33 los muertos por esta epidemia. En total, unas 3.000 personas sufrieron la infección en 14 países en un periodo de cinco semanas.

Decenas de ellas habían consumido, aparentemente, productos de la finca de Bienenbüttel, indicó el ministro de Agricultura de la región de Baja Sajonia, Gert Lindemann. La empresa fue cerrada.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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