EE.UU. recibe histórica advertencia de clasificadora de riesgo por su alta deuda

Fecha: 19/04/2011
Fuente: Standard & Poor´s

Standard & Poor’s modificó por primera vez la perspectiva, desde “estable” a “negativa”.

Desde diciembre que estaban las advertencias. Las principales agencias clasificadoras de riesgos venían indicando que la delicada situación fiscal de EE.UU. se está volviendo insostenible y que podría afectar negativamente la clasificación. Ayer, Standard and Poor’s (S&P) dio el primer golpe: cambió la perspectiva del rating desde estable a negativo, abriendo así la posibilidad de que la mayor economía del mundo pierda su rating de AAA.

“Nuestra perspectiva negativa en la calificación de la deuda soberana estadounidense señala que creemos que hay, al menos, una probabilidad del 33% de que podamos rebajar la calificación a largo plazo de EE.UU. en dos años”, dijo el analista de S&P, Nikola Swann.

El movimiento es prácticamente inédito y sólo tiene un episodio similar en 1996, cuando Moody’s hizo el mismo cambio de perspectiva, pero por sólo dos meses. Hoy la advertencia podría tener una duración mayor.

Y podría empeorar de la mano del mismo Moody’s. “La calificación (…) para EE.UU. es ‘AAA’ y se mantiene estable, pero una trayectoria al alza de la deuda y el aumento de la presión fiscal aumenta la probabilidad de un cambio de perspectivas en los próximos dos años”, comento el analista de la firma, Steven Hess.

Como consecuencia, casi todas las bolsas ayer cayeron.

Los argumentos

Para sustentar su decisión, S&P indica que el perfil fiscal de EE.UU.se ha deteriorado continuamente en la última década. “Más aún, más de dos años después del inicio de la crisis financiera, los partidos políticos todavía no han detallado cómo pondrán fin al deterioro de su déficit y a las presiones fiscales a largo plazo”.

Además, acusa que “la economía de EE.UU. tiene, en relación con sus pares, lo que consideramos un déficit muy elevado y un endeudamiento creciente, y el camino para resolverlos no nos parece claro”. Otros países con rating triple A son Canadá, Alemania, Francia y Reino Unido, entre otros. Este último recibió la misma advertencia en 2009. Desde esa fecha impulsa una serie de reformas para reducir su déficit.

S&P reconoce los planes delineados hasta ahora para reducir el déficit. El Presidente Obama lanzó una propuesta para reducir en US$ 4 billones la deuda hacia 2014; mientras el republicano Paul Ryan propuso recortes por montos similares, anclado principalmente en reducción de gastos. Para la agencia, ambas propuestas son vistas como “un punto de inicio”, pero advierte sobre riesgos significativos de no conseguir un acuerdo sino hasta después de las parlamentarias y presidenciales de 2012, lo que retrasaría un plan con medidas hasta el presupuesto de 2014.

El límite de la deuda

Un tema más preocupante aún para las finanzas de EE.UU. es el tiempo limitado que queda para que el gobierno y el Congreso eleven el límite de la deuda, hoy en US$ 1,423 billón (equivalente a cerca del 10% del PIB) y que según el secretario del Tesoro, Tim Geithner, se alcanzaría el 16 de mayo. En este caso, según el economista jefe para EE.UU. del BBVA, Nathaniel Karp, el Tesoro podría seguir funcionado sólo por ocho semanas más, redistribuyendo fondos y emitiendo bonos de corto plazo para pagar vencimientos. Si a julio el techo no se ha elevado, EE.UU. no podrá pagar todas sus obligaciones y deberá escoger. “Tendrá que recortar gastos, despedir gente o simplemente, cerrar el gobierno (…). Que dejen de pagar un bono lo veo con probabilidad cercana a cero, porque violaría el sentido común”, dijo.

Cambio impacta mercados

Sin mucha lógica, dicen algunos, pues las agencias llevan meses advirtiendo contra posibles cambios en la perspectiva del rating, los mercados sucumbieron apenas conocida la decisión de S&P. Las bolsas europeas cerraron con bajas superiores a 2%.

La crisis de deuda, esparciéndose más allá del Atlántico, puso a los inversionistas nerviosos, especialmente porque Finlandia y su nuevo gobierno de ultraderecha, han puesto dudas sobre el rescate a Portugal, argumentando que los salvatajes a Grecia e Irlanda no funcionaron y que habrá que revisar las ayudas a Lisboa. Sumado a ello están los fuertes rumores de que Atenas deba renegociar sus deudas, a pesar del rescate.

Así, el MIB italiano se anotó la mayor caída (2,92%). El Dow Jones cayó en un inicio hasta 2%, aunque hacia media jornada se recuperó y terminó cayendo sólo 1,1%, su mayor merma en un mes. El Ipsa local bajó 0,56%.

El dólar avanzó 1% en relación al euro, influido más por los problemas en Europa. En Chile, la divisa cerró en $ 475,65, un 0,9% menos que el viernes.

El campanazo de Standard & Poor’s

Fecha: 21/04/2011
Fuente: Qué Pasa
Autor:Guillermo Tagle | Director ejecutivo de IM Trust

La agencia de clasificación de riesgos Standard & Poor’s (S&P) modificó su percepción de las perspectivas futuras para la deuda de largo plazo de Estados Unidos, desde “estable” a “negativo”. Esto no significa que la deuda del país más poderoso del mundo haya perdido su condición de AAA (que técnicamente se considera sin riesgo de crédito). Pero sí representa una señal relevante, en el sentido de que si EE.UU. no implementa medidas efectivas que le permitan resolver el grave problema de déficit fiscal, la capacidad de pago de las obligaciones para el gobierno podría verse afectada en el mediano plazo. Una situación de esta naturaleza no ocurría desde hace 70 años, cuando Estados Unidos sufrió el ataque a su base naval en Pearl Harbor.

Las bolsas reaccionaron inicialmente con una fuerte corrección a la baja. Sin embargo, contrariamente a las expectativas racionales, en el primer momento el dólar se apreció respecto de las principales monedas del mundo. Con un déficit fiscal que llega a un 11% del PIB y una expectativa que podría llegar a US$ 1,5 trillones para el año en curso, sería éste el tercer año consecutivo en que la deuda resultaría superior a US$ 1 trillón por año. En este escenario, la deuda que acumula el Estado podría superar los US$ 15 trillones y, a pesar de ello, el Congreso no logra llegar a acuerdo respecto de qué medidas se deberían tomar para reducir esta brecha.

Estados Unidos lleva muchos años gastando más de lo que produce. Esta situación, que llevada a la realidad de cualquier economía doméstica, incluso la de un presupuesto familiar, conduciría al inevitable colapso, en EE.UU. ha sido sostenida gracias a que el resto del mundo ha estado dispuesto a financiar vía préstamos (comprando bonos del Tesoro) este elevado nivel de gasto. La “magia” que hasta ahora ha hecho posible esta situación, ha sido que el dólar ha mantenido su condición de moneda de referencia para la economía y el comercio del mundo. Siendo su propia moneda la unidad en que el Estado americano se endeuda con el mundo, es efectivo que por definición, nunca debería ocurrir que el gobierno deje de pagar sus obligaciones en dólares. Bajo este prisma, por definición técnica, tampoco debería ocurrir nunca que EE.UU. pierda su condición de emisor de deuda AAA. La paradoja de lo ocurrido en los mercados cuando S&P anunció su percepción negativa (cae la Bolsa pero se aprecia la moneda), se explica porque a pesar de todo, frente a cualquier indicación de riesgo global, los inversionistas mantienen su preferencia por refugiarse en lo único que parece seguro (los bonos del Tesoro americano).

Obviamente, EE.UU. no podrá “abusar” de la confianza que hasta ahora siempre le han tenido los inversionistas y estados del planeta, que ahorran y acumulan reservas mayoritariamente denominadas en dólares. Si no resuelve su crisis de déficit fiscal, el epílogo de esta paradoja será una depreciación continua del valor del dólar respecto de las monedas de países que muestren mayor disciplina. El Estado norteamericano probablemente nunca deje de pagar sus obligaciones, pero lo que efectivamente puede ocurrir es que las vaya pagando con dólares que cada vez valgan menos. La pérdida de valor que ya ha registrado el dólar respecto de monedas de economías emergentes, como la nuestra, tiene pocas posibilidades de revertirse si EE.UU. no toma medidas para reducir su déficit. Es la interpretación que se puede hacer del “outlook” negativo con el que S&P nos sorprendió esta semana. Siendo así, países como Chile tienen un desafío mayor, conservar la competitividad de su economía, la capacidad de mantener sus exportaciones, a pesar de la apreciación de su moneda. Productividad y mayor eficiencia son las únicas armas reales para defendernos ante la amenaza de una pérdida de confianza y credibilidad en la fortaleza de la moneda y la capacidad de pago del gobierno de EE.UU.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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