Allanamiento y secreto profesional

Fecha:19 de Abril 2011
Fuente: La Tercera / Opinión
Autor:Olga Feliú, abogada

Los allanamientos dispuestos por la ministra en visita del caso Karadima al hogar y estudio profesional de un abogado, y el amparo acordado por el Consejo del Colegio de Abogados al profesional afectado, llevan a las personas a preguntarse si este es un tema que sólo es de interés para los involucrados en ese proceso y para el gremio de los abogados o, por el contrario, reviste un carácter general.

En importante dar una voz de alerta sobre el particular y manifestar enfáticamente que el tema es de interés de todas las personas, porque lo que está en juego es el derecho a defensa jurídica que ellas tienen.

El secreto profesional es una institución básica que no mira el interés individual del confidente y receptor del mismo, ya que si no se respeta, se atenta en forma grave contra los derechos que tienen las personas a que se las defienda.

El secreto no sólo consagra el derecho de abstenerse a declarar respecto de las confidencias cubiertas por él, sino que se extiende a toda clase de documentos, antecedentes y correspondencia que el abogado mantenga en su poder y que le hayan sido entregadas para el encargo.

Esta materia está reconocida y regulada en nuestro ordenamiento jurídico. Los Códigos de Procedimiento Civil y Penal reconocen la facultad de abstenerse de declarar a las personas que, como los abogados, los médicos o el confesor, “tuvieren el deber de guardar el secreto que se les hubiere confiado”. Además, el Código Procesal Penal exceptúa de la incautación los objetos y documentos que tienen estos profesionales por habérseles confiado.

Este derecho o facultad de abstenerse de declarar, o de entregar antecedentes y/o documentos, reviste el carácter de deber para el abogado, pues no está establecido en su beneficio, sino de quien ha confiado en él. Es efectivo que por este amparo se limita o se puede retardar la investigación de hechos constitutivos de delito, pero deben primar el respeto a la privacidad y a la defensa.

Los problemas que se pueden presentar en relación con la colisión que se puede producir entre el interés de un juez o un fiscal instructor por esclarecer un hecho ilícito y el secreto que el abogado quiere proteger no son nuevos.

Es interesante recordar un pronunciamiento del Consejo del Colegio de Abogados del año 1952, que al igual que el recientemente dictado, acogió el amparo que había interpuesto un abogado. Señaló en esa oportunidad el consejo -presidido por don Arturo Alessandri Rodríguez- que en el conflicto entre el interés de “la justicia del caso concreto y el del interés general del secreto de las confidencias profesionales, la ley ha debido optar por éste, que por ser general, es preponderante”. Agregando que este secreto o confidencia profesional es un bien moral y jurídico que interesa a la sociedad toda. Por lo expuesto, es muy justificado el revuelo que se ha causado con los allanamientos ordenados y también lo es el amparo que prestó el Colegio de Abogados a su integrante afectado. Es de esperar que la opinión pública comprenda la trascendencia del tema.

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Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

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