El selecto club de los que sobreviven durmiendo sólo un par de horas

Fecha:16 de Abril 2011
Fuente: Tendencias
Autor:Marcelo Córdova

Según los estudios, de cada 100 personas que creen poder sobrevivir descansando menos de seis horas, sólo cinco lo hacen efectivamente. Los expertos los analizan porque, pese a eso, suelen mostrarse más optimistas y energéticos que el común de la gente

Libros, cartas y documentos describen a una serie de figuras históricas para las cuales dormir siete a ocho horas diarias -la cantidad necesaria para tener un buen descanso y evitar problemas asociados, como mayor tendencia a la obesidad, riesgo cardíaco y depresión- era totalmente innecesario. Mientras el artista e inventor Leonardo da Vinci era conocido por permanecer alerta y despierto por casi 22 horas al día, Benjamin Franklin -uno de los fundadores de EE.UU.- solía dormir apenas cuatro. Algo similar ocurría con Nikola Tesla, uno de los pioneros de la electricidad, quien cerraba los ojos por solo dos horas.

Todos estos personajes integran un grupo de individuos para los cuales dormir cuatro horas diarias, o incluso menos, no es ningún problema. No son demasiados: reportes de la U. de Pittsburgh (EE.UU.) indican que de cada 100 personas que creen ser capaces de subsistir durmiendo cinco o seis horas, sólo cinco logran mantener este ritmo sin ver alterados su rendimiento laboral o vida personal. Se trata de individuos privilegiados, conocidos como “durmientes de corto aliento”, y los científicos han comenzado a estudiarlos con el fin de descifrar cómo nuestro cuerpo maneja el sueño y así aprender a regularlo de mejor forma.

El interés en ellos surge porque los pocos análisis que existen hasta ahora señalan que estas personas no sólo se acuestan a altas horas de la madrugada, sino que también se levantan antes de que salga el sol y cumplen con su rutina sin requerir de numerosas tazas de café o alguna siesta. También suelen ser más energéticos, expresivos y optimistas que el común de las personas y muestran más resistencia al dolor y, contratiempos de tipo sicológico.

Precisamente, esa es la personalidad que describe a Dan Nainan, un conocido comediante de Nueva York (EE.UU.) y quien duerme cuatro horas cada noche. Pese a ello, no usa ni medicamentos, alcohol ni cafeína. Simplemente se acuesta a la medianoche y se levanta a las 4.00 AM totalmente repuesto. Según explica a La Tercera, ese tiempo extra de vigilia lo aprovecha para revisar correos electrónicos, trabajar en sus rutinas y coordinar vuelos y estadías en hoteles: “Es algo muy extraño. Siempre estoy animado y optimista. Nunca me deprimo o me pongo triste. Hace poco he tomado conciencia de que esto es algo demasiado raro”.

Origen Genético

Una de las pistas más concretas que se tienen sobre los orígenes de esta capacidad surgió en un informe realizado hace dos años por la genetista Ying-Hui Fu, de la U. de California, en San Francisco. Al estudiar a un par de “durmientes de corto plazo”, la investigadora halló una mutación en el gen hDEC2, encargado de regular el ciclo de sueño y vigilia. Esta alteración sería la que le permite a este grupo funcionar con escasas horas de sueño, al contrario del resto de las personas que, por trabajo u otras razones, duerme en niveles mínimos (un informe latinoamericano, elaborado en 2008 por la Asociación de Medicina del Sueño de Argentina, indica que en Chile el 80% de las personas duerme menos de seis horas).

Precisamente, dice Fu, esta es una “conducta para la cual estas personas están cableadas. No es un talento que toda la gente pueda aprender a desarrollar”. La experta agrega que es posible que existan muchos otros genes y factores involucrados en esta característica: “El hDEC2 es sólo uno de ellos. Estamos trabajando intensamente para identificar más genes”.

Christopher Jones, neurólogo de la U. de Utah y experto en sueño, ha identificado cerca de 20 “durmientes de corto plazo” y señaló a Wall Street Journal que todos ellos comparten características muy particulares. Suelen mostrarse sumamente animados, energéticos y optimistas y, además, tienen un metabolismo peculiar: son más delgados que el promedio, aun cuando la falta de sueño se asocia a obesidad, por la mayor producción de la hormona grelina, ligada al apetito.

Un perfil que encaja a la perfección con Nainan: “Soy de contextura delgada. Mido 1,80 metro y peso 80 kilos, así que no hay indicios de obesidad. En cuanto a la tolerancia al dolor físico, nunca me he roto un hueso o algo similar, así que no sé si la tengo. Pero, definitivamente, logro tolerar mejor que los demás los problemas sicológicos”.

A través de otros estudios, los científicos han descubierto que algunas de estas personas comenzaron a manifestar sus patrones de sueño durante la niñez, un fenómeno que sus propios hijos manifiestan al dejar, por ejemplo, de tomar siesta a los dos años. Timothy Monk, director del programa de Cronobiología Humana de la U. de Pittsburgh, explica que, pese a que la falta de sueño suele generar somnolencia, alteraciones en la coordinación y fatiga, estos “individuos suelen enfrentar la vida a toda velocidad. Sienten que tienen mucho que dar y que pueden hacer la diferencia”.

Este rasgo, más sus peculiares patrones de sueño, hace que en lo profesional estas personas opten por asumir emprendimiento tras emprendimiento o por áreas, como el soporte informático. Pruebas realizadas en Pittsburgh sugieren que estos individuos podrían sufrir de hipomanía, un cuadro caracterizado por un pensamiento acelerado -hablan sin parar- y por tener pocas inhibiciones. Aunque Monk explica que aún se desconoce si alguna zona cerebral influye en ese rasgo, sí afirma que estas personas destacan por ser capaces de hacer múltiples tareas al mismo tiempo.

“Mucha gente cree que tengo déficit atencional, porque puedo hacer un millón de cosas al mismo tiempo. Si alguien me habla por teléfono o en persona en un restaurante, puedo revisar mi mail y aún así entender todo lo que me dicen y recordarlo a la perfección”, dice Dan Nainan. De hecho, agrega, hace años dio una entrevista a una revista y, al finalizar, el periodista le hizo ver que mientras respondía cada pregunta siempre estuvo tocando su guitarra.

Actualmente, Fu y Jones están reclutando potenciales “durmientes de corto plazo”, los cuales son sometidos a entrevistas y tests de monitoreo de sueño. Si bien aún no existe un test genético para este rasgo, la idea es descifrar de mejor forma cómo y por qué dormimos. “La gente normal se engaña forzándose a sí misma a no dormir; luego se quedan dormidas mientras manejan o se les cierran los ojos a la mitad del día. Muchos voluntarios de nuestros estudios son desechados por esa razón. La gente que duerme poco por naturaleza suele decir que el resto podría ser como ellos, pero que son demasiado holgazanes. Sin embargo, no es cierto; muy poca gente puede resistir menos de siete horas de sueño”.

Anuncios

Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: