Chile: 7% peor

Fecha:03/04/11
Fuente: Eduardo Engel Blog
Autor: Eduardo Engel

Un sistema moderno de protección social es por esencia contributivo. Es lo que hace legítimo y sustentable el sistema.

Eliminar la cotización de Salud de 7% para los jubilados es dar un paso hacia la destrucción del sistema de protección social que Chile viene construyendo. Un sistema moderno de protección social es por esencia contributivo. Los que tienen más, contribuyen más; pero todos los que pueden contribuyen algo. Es lo que hace legítimo y sustentable el sistema.

Los mayores de 65 años son los principales usuarios de la Salud. Porque su gasto es tres veces el promedio de una persona menor de 60, los adultos mayores reciben más del 7% que pagan. Pretender operar un sistema de salud sin que los principales usuarios contribuyan es como hacer un asado de curso y exigirle al que pone la casa que también ponga la carne y el vino. Al tercer año no habrá nadie que se ofrezca y las reuniones de camaradería se habrán terminado.

El cambio propuesto es injusto, engañoso e imprudente. Es injusto, porque discrimina entre chilenos. En Chile todo trabajador, aunque gane sólo el salario mínimo, aporta para su jubilación, salud y seguro de desempleo. Alguien que recibe apenas 172 mil pesos, y que tiene tres o cuatro bocas que alimentar, cotiza 37 mil pesos al mes. ¿Por qué tendría esa familia que pagar por su salud si un adulto mayor que recibe una pensión de similar monto y acaso vive solo no contribuye nada?

De acuerdo con la encuesta Casen 2009, el 8,9% de los mayores de 60 años vive en la pobreza. Esta cifra irá bajando gracias a la reforma de pensiones aplicada por Michelle Bachelet. Por contraste, entre los chilenos menores de 17 años, la incidencia de pobreza supera el 20%. Si de gastar 200 millones de dólares se trata, ¿por qué no hacerlo en los niños, que son los más necesitados?

El cambio propuesto es engañoso, porque no dice las cosas como son. Eliminar el 7% crea la ficción de que es posible aumentarles los ingresos a los pensionados sin costo alguno. Si el gobierno busca subir las pensiones en 7%, que proponga un reajuste al Congreso. Así podríamos tener un debate nacional sobre el mejor uso de estos recursos. Algunos, muy legítimamente, estarían por aumentar las jubilaciones. Otros preferirían gastar más en educación. Otros le darían prioridad a la vivienda o la pyme. Y la pregunta de cómo se financian estos gastos estaría en el centro de la discusión. Ese debate le haría bien a Chile.

El cambio propuesto es imprudente, porque no presta atención alguna al financiamiento futuro del sistema de Salud. Los países gastan un porcentaje creciente de sus ingresos en salud por dos razones. Porque la población envejece, requiriendo mayores cuidados, y porque el costo de la salud sube más rápido que el IPC. Chile es un buen ejemplo de ambas tendencias. Naciones con sistemas de salud tan distintos como Estados Unidos, el Reino Unido y Taiwán están hoy enfrascados en debates sobre cómo contener los costos del cuidado médico y allegar nuevos recursos a la salud. Es decir, los países serios discuten cómo financiar sus sistemas de salud. La propuesta del gobierno, por contraste, se empeña en desfinanciar el nuestro.

Suele afirmarse que el 7% incluye un 2% para licencias que los adultos mayores no utilizan. Esa tesis es equivocada en un sentido formal: no hay tal asignación del 2%. Pero también es errónea en un sentido más profundo. En un sistema solidario de seguros, algunos siempre pagan por servicios que no utilizan. Los cotizantes jóvenes financian muchos servicios para los adultos mayores que a ellos -los jóvenes- de poco les sirven. Pero eso no tiene nada de malo. Al revés: es de la esencia de la seguridad social.

Otros argumentan que el cambio propuesto sólo libera de la obligación del 7% a quienes no pueden pagar. Esa afirmación también es discutible. La ley chilena hoy exime de la cotización de Salud a quienes define como carentes de recursos. Esa definición incluye a buena parte de quienes reciben una Pensión Básica Solidaria (PBS).

No faltará quien diga que se trata de un cambio acotado, que no tendrá mayor impacto en el sistema de Salud contributivo. Lo dudamos. Algunos ya piden eliminar el 7% para la clase media; otros lo exigen para todos, sin importar ingresos. Más de alguien planteará eximir del pago de Salud a los trabajadores activos que ganan menos de un cierto sueldo. O a los que ejecutan labores pesadas. O a las trabajadoras jefas de hogar. En cada uno de estos casos existirán poderosas razones -pobreza, precariedad, discriminación- para conceder el beneficio. Pero sumado, ello implicaría privar al Estado de los recursos que hoy financian la salud de los chilenos.

Finalmente, alguien podría sostener que así como a los jubilados no se les descuenta para financiar las pensiones, tampoco debería descontárseles para financiar la salud. En la jerga de los economistas, uno podría tener un sistema de reparto para la salud, así como algunos países tienen un sistema de reparto para las pensiones. El problema es que los sistemas de reparto han entrado en crisis, porque el cambio demográfico (cada día hay más adultos mayores por cada trabajador joven) los vuelve inviables. Y si el problema es grave en la previsión, más grave sería en la salud, porque el alza de los costos de salud no parece revertirse en ningún país del mundo.

Chile necesita un sistema de protección social amplio y sustentable. Eliminar la cotización de Salud del 7% lo debilita. También enciende luces de alarma sobre el futuro de la salud pública. Es una política que le hace mal a nuestro país.

El autor, es Profesor de economía de la Universidad de Yale, investigador asociado del Centro de Economía Aplicada (CEA) de la Universidad de Chile. Doctor en economía del MIT, Doctor en estadística de Stanford e ingeniero civil matemático de la U. de Chile. Autor, junto a Patricio Navia, del bestseller “Que gane el más mejor: mérito y competencia en el Chile de hoy”. Ha participado activamente en los debates de políticas públicas en Chile durante la última década.

Apoyo
Dante Contreras, profesor de Economía de la Universidad de Chile.
Cristóbal Huneeus, profesor del Departamento Ingeniería Industrial Universidad de Chile.
Andrés Velasco, ex ministro de Hacienda.

Anuncios

Acerca de Ocktopus

Chileno, criado en Venezuela, amante de la buena vida, del buen pasar. Inquieto en los temas que me apasionan, siempre indago, busco e intento conocer nuevas cosas. Emprendedor innato. Siempre intento canalizar mis actividades en aquellas cosas que me atraen, de allí que los espacios en la red se vinculan a el turismo, la gastronomía y mantenerse informado.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: